Realizado por Jorge Janeiro. Zaragoza, octubre de 2025.
Resumen del artículo didáctico.
Este texto, escrito por Jorge Janeiro Lumbreras, ofrece una reflexión sobre los fundamentos esenciales para avanzar en la práctica del Aikido, más allá de la mera ejecución técnica. El autor enfatiza que su propósito no es ser exhaustivo, sino invitar a la observación y al estudio personal, partiendo de la transmisión de maestros, compañeros y fuentes bibliográficas.
La base conceptual se asienta en el significado de la palabra Aikido: Ai (armonía o concordancia de fuerzas), Ki (energía vital) y Do (camino de aprendizaje e integración). A partir de esta tríada, se desarrollan varios pilares fundamentales:
- Kokyu-ryoku: Se presenta como la relación entre la armonía (Ai) y la energía (Ki). La eficiencia en el movimiento, que minimiza el esfuerzo y maximiza el control, depende crucialmente de la respiración (Kokyu). Una respiración abdominal adecuada favorece la oxigenación, reduce la fatiga y permite la relajación. Además, el control de la respiración del oponente (uke) crea ventajas tácticas.
- Integración de fundamentos: El autor describe varios conceptos que deben integrarse progresivamente en la práctica como piezas de un puzle:
- Shisei: Actitud y postura correctas, tanto física (como el shizentai) como mental (humildad y determinación).
- Zanshin: Estado de alerta constante, tanto hacia el exterior (percibir el ataque) como hacia el interior (conciencia corporal y respiratoria).
- Kamae: Postura de guardia que es dinámica y adaptable, favorecida por un buen zanshin.
- Ma ai: La gestión de la distancia y el tiempo en la relación con uke, que debe ser dinámica. Se explican tres momentos de respuesta: Sen no sen (anticipación), Tai no sen (simultaneidad) y Go no sen (respuesta tardía pero eficaz).
- Tai sabaki: Desplazamientos coordinados y bien estructurados que parten de los pies y son la base real de la efectividad técnica, no los brazos.
- Te sabaki: Movimientos de muñeca y antebrazo que actúan como «correas de transmisión» de la fuerza generada desde el centro del cuerpo.
- Irimi y Atemi: Conceptos indisolubles. Irimi es la entrada al cuerpo del adversario, mientras que atemi es un golpe que, en el contexto del dojo, no es real pero tiene la intención de aturdir, proyectar o predisponer al uke. Su integración es crucial para el sentido marcial del Aikido.
- Métodos de entrenamiento: Se describen cuatro estadios de aprendizaje fluidos y no excluyentes:
- Kotai (estado sólido): Práctica básica y estática para cimentar las técnicas.
- Jutai (estado fluido): Movimientos más flexibles y relajados.
- Ekitai (estado líquido): Mayor adaptabilidad, anticipación y control del espacio y tiempo.
- Kital (estado gaseoso): El nivel más alto, donde tori provoca el ataque y se vuelve inasible.
El autor concluye subrayando la importancia de la humildad, la paciencia y la atención plena en el aprendizaje. Aprender Aikido es un proceso lento de interiorización, integración y corrección constante de errores. La atención, tanto al exterior como a las sensaciones internas, es la clave para percibir los detalles y avanzar en este camino, cuyo fin último es enriquecer la vida del practicante.
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